Al hablar de alimentación antes tendríamos que hablar de salud, y es que hay que ver la salud como un conjunto de muchos factores. Pero empecemos por lo básico:
¿Qué es salud?
Podríamos pensar que es ausencia de enfermedad, pero no es solo eso. Salud también es estar bien a nivel psicológico, es muy importante cuidar nuestra mente. La salud es tener relaciones sociales sanas, con nuestra familia, amigos, allegados… Querer y que nos quieran bien. Por supuesto, tenemos que nombrar la actividad física, movernos, estar activos, huir del sedentarismo, eso también es salud. Salud es tener una correcta higiene corporal, desde cómo nos sentamos (higiene postural) hasta nuestro cuidado y aseo físico. Finalmente, cabe resaltrar la importancia de la alimentación saludable. Cuidando cada uno de estos aspectos conseguiremos un estado de bienestar esencial.
Hay que dejar claros 2 conceptos, alimentación y nutrición.
- La Alimentación es un acto voluntario, nosotros decidimos cuándo comemos, qué comemos, dónde, con quién…
- Nutrición es un proceso involuntario que ocurre en el interior del organismo a través del cual obtenemos de los alimentos los nutrientes (componentes químicos) que estos nos aportan.
Son dos conceptos distintos pero conectados, ya que el hecho de tener una correcta nutrición dependerá de nuestra alimentación.
¿Cómo tendría que ser nuestra alimentación?
Debemos de comer variado, dentro de una oferta saludable de alimentos, para así, asegurarnos de obtener todos los nutrientes que necesitamos para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
Nuestra alimentación tiene que ser suficiente, cada persona tiene unas necesidades que dependen de la etapa de la vida en la que esté, de la edad, de su actividad física, etc. Por supuesto, esta tiene que ser apetecible, no comemos solo para nutrirnos, comer es un placer, es disfrutar, compartir, celebrar… Comer sano, no está reñido con comer rico y apetecible. En definitiva, y sobre todo, tiene que ser rica en alimentos, evitar ultraprocesados insanos, cuantos menos mejor. Basarla en frutas, verduras, hortalizas, frutos secos, legumbres y agua como bebida principal.
Si llegados a este punto piensas que deberías cambiar tu alimentación, es importante que sepas que no se trata de hacerlo perfecto sino mejor de lo que lo estás haciendo, empieza por hacer pequeños cambiaos para comer mejor.
- Aumenta: frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
- Cambia al agua (si crees que bebes más refrescos o zumos que agua), alimentos integrales (prueba la pasta integral, el arroz, el pan…).
- Disminuye: sal, azúcar, carne roja y procesada y alimentos ultraprocesados.
Quizás hagas cosas en tu día a día o te comportes, frente a la comida, de una manera que no es saludable y también tiene que ver con tu alimentación.
Veamos qué es comer NO saludable:
- Etiquetar los alimentos como “buenos” o “malos”: no hay alimentos ni buenos ni malos ya que un alimento por sí solo no va a definir nuestra alimentación ni nuestro estado de salud, lo que importa es lo que hagas en tu día a día y no lo que hagas un día puntual u ocasionalmente.
- Contar calorías: no necesitamos estar todo el día contando calorías. Más que fijarnos en las calorías de cada producto que comemos tendríamos que fijarnos en el listado de ingredientes ya que gracias a éste vamos a saber la calidad de ese producto. Las calorías no nos dan esta información, podemos tener un alimento muy calórico pero saludable (aceite de oliva virgen extra) y al contrario, un producto bajo en calorías y no ser saludable (coca-cola zero). En muchos casos hay que considerarlas pero no nos tendrían que obsesionar.
- Encasillar a los alimetos: pensar que hay alimentos que adelgazan y otros que engordan. Ningún alimento por sí solo va a influir en nuestro peso. Engordar y adelgazar son dos procesos en los que intervienen muchos factores, no solo la alimentación.
- Hacer deporte para “quemar” si has comido mucho o después de comer alimentos que consideras “no saludables” o “malos”.
Mi consejo es retomar lo antes posible tus hábitos saludables sin culpa y sin remordimientos.
- Prohibirse alimentos porque creo que engordan o comer poco por esta razón: prohibir es aumentar el deseo de aquello que nos hemos prohibido. Hay que moverse en la flexibilidad y no en la restricción. No todo es blanco o negro, también existe el gris.
- Comer todo y siempre saludable: esto tampoco es comer saludable. Volvemos a la importancia de ser flexibles, si pretendes comer siempre saludable seguramente te sientas mal cuando no lo hagas. Va a haber situaciones donde la comida que haya no dependa de ti (una fiesta, un cumpleaños…).
Frente a todo, los buenos profesionales de la salud deben de individualizar y ver cada caso de manera aislada, por ello, en NUTRICOR Grupo te aconsejaremos y guiaremos en todo el proceso.
¡Pide tu cita ya! o pregúntanos sin compromiso.